Amanecía en Romerstein y Linda se despertaba con los primeros destellos de luz. Erasn las 6:40 de la mañana. Viendo a Roberto todavía tendido en la camilla, sin saber que hacer, decidió llamar a su amiga Solange. Solange había sufrido la perdida de su novio hacía mas de dos años ya y era una mujer, joven, soltera y casi siempre infeliz.
Linda: Hola Solange?
Solange: Si, diga.
L: Soy Linda, estoy en el hospital.
S: Hola Linda, que pasó?
L: Roberto... se desmayo, no se que le pasó pero parece grave
S: No te preocupes Linda, estoy saliendo para allá.
Media hora despues Solange entra al hospital buscando desesperadamente a Linda con la mirada. Preguntó en recepción donde se encontraba terapia intensiva. Tercer piso le dijeron como si preguntara donde encontraba cafe.
Al llegar al tercer piso vio en el pasillo a Linda llorando en silencio y corrió a abrazarla.
S: Contame que pasó Linda?
L: Solange, te llamé porque esto es nuevo para mi y sentí que vos me podías aconcejar.
Solange solo miró al piso y se quedó en silencio pensando... lo que estaba por decir no era muy agradable y prefirió callar.
Decime que hago, insistió entonces Linda. Solange miró a los hojos de Linda.
martes, 2 de diciembre de 2008
sábado, 29 de noviembre de 2008
Capitulo 2
Al llegar a la guardia Linda y su vecino corrieron hacia la sala de urgencias con roberto en brazos. Lo primero que notó el doctor fue la falta de pulso en el cuerpo de Roberto mientras Linda esperaba afuera impaciente. El doctor salió de la sala con la mirada hacia el suelo. Roberto pudo ser reanimado pero al parecer sufrió severos daños en el cerebro y debería quedarse internado.
Linda llamó a María y Carlos para que vinieran a ver a su padre. Maria vivia a 2 horas de viaje, en un pueblo cercano, con su marido e hijos mientras que Carlos vivía en la capital mientras estudiaba abogacía ya hace varios años. Carlos tenía ya 28 años y contaba con un pasado no del todo aceptado por sus padres. En varias etapas de su vida había sufrido desordenes psicologicos, lo que lo llevaban a comportarse de maneras impredesibles. María era la única capaz de controlar a Carlos sea cual sea su estado de ánimo y Linda sabía que esta noticia no le sentaría demasiado bien a Carlos.
Sin perder tiempo los dos hermanos emprendieron sus respectivos viajes de vuelta a casa.
Linda se quedó toda la noche al lado de Roberto, que yacía en una camilla del hospital público del pueblo hasta que se quedó dormida.
Linda llamó a María y Carlos para que vinieran a ver a su padre. Maria vivia a 2 horas de viaje, en un pueblo cercano, con su marido e hijos mientras que Carlos vivía en la capital mientras estudiaba abogacía ya hace varios años. Carlos tenía ya 28 años y contaba con un pasado no del todo aceptado por sus padres. En varias etapas de su vida había sufrido desordenes psicologicos, lo que lo llevaban a comportarse de maneras impredesibles. María era la única capaz de controlar a Carlos sea cual sea su estado de ánimo y Linda sabía que esta noticia no le sentaría demasiado bien a Carlos.
Sin perder tiempo los dos hermanos emprendieron sus respectivos viajes de vuelta a casa.
Linda se quedó toda la noche al lado de Roberto, que yacía en una camilla del hospital público del pueblo hasta que se quedó dormida.
Capitulo 1
Eran las 20 horas de un miercoles ordinario. Roberto y Linda volvían de comprar un electrodoméstico. Roberto manejó hasta la casa. Abrieron el paquete, y se pusieron a probar la nueva adquisición.
Roberto parecía contento pero algo lo perturbaba y se notaba en su mirada. De repente no aguanto mas y exclamo. Linda, no me siento muy bien!
Linda lo tomó a la ligera como si Roberto estuviera teniendo una jaqueca o tal vez algún dolor efimero sin importancia a lo que respondió. Que te pasa Roberto? e inmediatamente vio a Roberto desvanescerse.
Linda no había visto a Roberto mal en los últimos días como para preocuparse de sobre manera sin embargo un desmayo no podía pasar desapercibido.
En seguida Linda llamó a un vecino para que la ayudara a subir a Roberto al auto y así llevarlo a la guardia de urgencia mas cercana.
Roberto parecía contento pero algo lo perturbaba y se notaba en su mirada. De repente no aguanto mas y exclamo. Linda, no me siento muy bien!
Linda lo tomó a la ligera como si Roberto estuviera teniendo una jaqueca o tal vez algún dolor efimero sin importancia a lo que respondió. Que te pasa Roberto? e inmediatamente vio a Roberto desvanescerse.
Linda no había visto a Roberto mal en los últimos días como para preocuparse de sobre manera sin embargo un desmayo no podía pasar desapercibido.
En seguida Linda llamó a un vecino para que la ayudara a subir a Roberto al auto y así llevarlo a la guardia de urgencia mas cercana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)